Como anticipamos, se viene la hora de las plataformas políticas. Las elecciones generales no solo legitimarán el contundente movimiento reformista, “institucionalizador”, y “democratizador” del pueblo, pero además atenderán la necesidad de estabilizar  y neutralizar el factor internacional:  sobretodo cuando se lidia con el tema del gas y otros factores económicos.  

¿Porqué la prensa en Bolivia es de tipo estático y predecible? Porque el intelectualismo pueril generalizado pertenece a un status quo estático, predecible y aburrido. Quisiera, en este comentario,  empezar por la plataforma de los de la triste figura: la izquierda champaña o  "Dom Pérignon". Bueno, ellos no solo sufrieron un duro golpe al tener que dejar su melancólico estupor de conformidad donde acostumbran cantar y llorar las oportunidades revolucionarias perdidas desde la Revolución de Octubre de 1917, pero además se ven en la vergonzosa posición de haber sido “desadoctrinados” en un golpe súbito del pueblo práctico. Su desconsuelo no se cura ni con un discurso de 5 horas de su “coma-andante”  Fidel, aunque les regale habanos para acompañar la champaña. Pero de verdad, ¡qué trájico para ellos que se levante el pueblo entero y en tres semanas reformen el sistema político (que solo espera ratificación del Congreso post-electoral), dando a nuestros amigos "izquierdébiles” un cheque por adelantado!  Es como que la empleada de sus casas, a la que quieren y aconsejan  tanto por lo pobrecita que es, se gane el gordo de la lotería. ¡Qué rabia les debe dar! Pero hay más, el pueblo, en efecto presentó al mundo una estrategia brillante de cambio reformista y de capacidad “desligitimadora” del poder caduco en un santiamén patriótico. Nuestros amigos de la falsa izquierda se empeñan por hacerlo "algún día". No se puede medir con la misma vara a la democracia oligarca “anticonflictiva” con la nueva democracia participativa e incluyente impulsada por el pueblo mismo, a ausencia de los políticos del llanto. Lo que la izquierda engreída no entiende, es que la democracia no se amolda a las teorías político-científicas (un reducto del marxismo románticamente conservado), sino que el pueblo la vive y entiende por tener tanta necesidad de ella. Mientras el pueblo se encamina de frente al futuro de la Bolivia prometida, los políticos se la pasan mirando de izquierda a derecha sin guía ni razón. EL título de ciencias políticas debería ir acompañado de una brújula, con el norte siempre apuntando al pueblo. La democracia no es dictamen ni teoría. La democracia la entiende solo el que necesita la libertad. El movimiento masivo y contundente del pueblo es un grito de libertad que hace temblar a la izquierda apócrifa.  

Jaime Otero-Zuazo

http://bolivia.indymedia.org/en/2005/06/19941.shtml