Por ende debería ser el candidato de la mayoría nacional, que en Bolivia estaría identificado como un candidato indígena: lo que en otros países civilizados se llama democracia participativa y mayoritaria.

  OZBLOG inició una encuesta que fue anunciada en un artículo en el medio informativo Indymedia, de notorio corte izquierdista. El candidato Jorge Quiroga empezó acumulando cerca del 50% de los votos diarios. Los resultados no son sorpresivos, porque es obvio que estas encuestas Web reflejan un sector pudiente de la población en general y que sólo los que cuentan con recursos cibernéticos pueden votar.

  La sorpresa de la encuesta OZBLOG parte de la debilidad de los candidatos de izquierda, que no tienen un apoyo definitivo o sólido, ni siquiera en los comentarios emitidos en el foro de Indymedia, que más bien urgen a una especie de anarquía auto destructora, proclamando el rechazo masivo al voto. No se ha podido identificar una candidatura de izquierda que responda a las aspiraciones de los movimientos sociales recientes, lo que indica que la demanda reivindicadora del pueblo va más allá de la caricatura política, y exige una candidatura totalmente comprometida con cambios estructurales que eleven la participación mayoritaria al lugar que le corresponde. Evo Morales se muestra sorpresivamente débil con 5% del voto. Otra encuesta Web, la del periódico Los Tiempos de Cochabamba, a terminarse el 25 de julio, dá resultados parciales similares, aunque Evo Morales se muestra con mayor concentración de votos en segundo puesto con 25% (contra 39% para Quiroga). En ambas encuestas, Doria Medina figura por debajo de encuestas anteriores, colocándose en 20% en OZBLOG y 10% en Los Tiempos. Lo mismo pasa con la candidatura de Hormando Vaca Diéz, que casi se esfuma en la encuesta de Los Tiempos. La posición de René Joaquino permanece alrededor del 6% en ambas encuestas, que lo confirma como una constante política de apoyo beneficioso a cualquier candidatura. La posición de Manfred Reyes Villa es destacada con 18% del voto en Cochabamba, que se puede atribuir a razones regionales, considerando su falta de apoyo andino y oriental. Sin embargo, lo mismo se podría decir de Evo Morales quién tiene una base fuerte de apoyo en Cochabamba.

  Dada la falta de ciencia en todas las encuestas políticas, solo se puede sacar una conclusión lógica y, a la vista, obvia: el pueblo mayoritario no tiene candidato. Candidaturas como la de Jaime Solares de la COB son desligadas de proporciones nacionales, a pesar del apoyo de Felipe Quispe. Bajo la ausencia de una candidatura mayoritaria, que podría modernizar la democracia boliviana por lo menos al estándar civilizado del siglo pasado, el pueblo no podrá optar por la solución electoral para sus reivindicaciones sociales, políticas y económicas. Es decir, se repetirá la experiencia de usar las movilizaciones sociales para imponer justas correcciones sociales y ajustes económicos ignorados por la política de estado, incluso llegando a cambiarse gobiernos y gobernantes. Esta situación es extremadamente peligrosa para la estabilidad e integridad nacional, que podría ver a Bolivia perecer definitivamente en el proceso, enfrentando hermanos contra hermanos.

  El proceso electoral actual es el resultado directo de las movilizaciones sociales recientes. No se puede ignorar la latente necesidad de transformación política y económica que se manifieste clara en beneficio del pueblo mayoritario. Es indispensable considerar que el reciclaje del poder político y económico de la “partidocracia” y la oligarquía caducas será la chispa de la dinamita insurreccional del pueblo. No se puede jugar con la suerte de los recursos nacionales sin plena consideración de las ventajas que en efecto beneficien al 80% de la población, hoy ignorada. Esta será la prueba de sobre vivencia nacional en los próximos años.

  Para no llegar a un engaño histórico y un círculo realmente vicioso, el pueblo debe exigir sin tregua la aclaración de cada candidato en cuanto a su postura, ideología, propósitos y compromisos, además de un historial de conducta que no perdone errores pasados ni reencarnaciones recientes. Los candidatos deberán, honrando la inteligencia del pueblo, poner en claro lo que en efecto han realizado por Bolivia, y no tan solo lo que pretenden hacer por ella. Deberán convencer al pueblo de su amor por él y no de su ambición por el poder político y económico. El pueblo mayoritario de Bolivia no merece menos que un candidato del pueblo, con el pueblo y para el pueblo. [ARRIBA]  

Jaime Otero-Zuazo

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http://www.lostiempos.com/noticias/23-07-05/index.php

http://bolivia.indymedia.org/es/2005/07/20995.shtml

http://www.bolpress.com/opinion.php?Cod=2005002144

http://bolivia.indymedia.org/es/2005/07/21017.shtml