A menos que se implante el Apartheid en Bolivia, es inevitable el traspaso, a corto plazo,  de la mayoría nacional a las esferas de control político de la nación boliviana. Después de 50 años de endeudamiento internacional, la mayoría nacional en Bolivia se mantienen aún marginada del esquema político, social y económico. El Movimiento Social de 2003 y de 2005, sin embargo,  ha forzado un gobierno transitorio como puente hacia el inevitable advenimiento de una nueva era de poder político mayoritario en Bolivia.

 

Los gobiernos desde la fundación de la primera república han servido a los intereses de una minoría recalcitrante que ya advierte su hora política final. Uno tras otro gobierno prometieron invertir en infraestructuras rurales y en subsanar los problemas fundamentales de la educación y la salud. Los partidos gobernantes, a partir del reestablecimiento del proceso electoral en Bolivia,  procedieron con el nombramiento de figuras indígenas como toque cosmético, tanto en el ejecutivo como en Congreso, o establecieron alianzas con organizaciones indígenas luego traicionadas. Pero después de los contundentes y masivos movimientos sociales últimos, queda claro que sólo bajo un gobierno mayoritario se podrá definir el futuro de la nación boliviana. ¿Cual es el compromiso sobre la necesidad de preparar a la nueva generación indígena en términos técnicos, administrativos y profesionales para que asuman la responsabilidad política y  fiscal de Bolivia, evitando así que Bolivia termine convirtiéndose en una especie de Simbabwe de Sudamérica?

 

El advenimiento del modernismo burocrático en Bolivia debería haber tenido como secuela lógica no sólo el incremento de la capacidad profesional indígena, pero también el aumento del consumo interno por el mayor número posible de ciudadanos. La falta de participación de la mayoría nacional es un revés a cualquier plan económico que pretenda desarrollar e integrar la nación. La marginación de la mayoría nacional, nos margina mundialmente de los mercados donde tendríamos mayor fuerza de exportación. Como diría un ávido hombre de negocios: el gobierno de las minorías no es buen negocio para Bolivia. Es la doble fuerza de la capacidad técnico-profesional y de consumo, es decir el poder político y la oportunidad económica, lo que garantizará la transición exitosa a la nueva Bolivia.

 

THE NEW INDIGENOUS GENERATION IN BOLIVIA

 

The large indigenous majority of the Bolivian population has been kept, to this day, isolated from any social, economic or political participation in the process of the modernization of Bolivia, including being minimally trained and educated. They have been isolated in every respect including ethnically and linguistically from deciding their own future.

 

Although the indigenous leaders have proven in the last national elections to have as much support as any organized political party, it has taken going to bed with the devil- including drug traffickers and corrupt organizations- for traditional oligarchic parties to retain political power through unseemly coalitions. The leaders of tomorrow, the indigenous population of Bolivia, which constitutes at least 75% of the total population, are today ill equipped to take charge of government. Yet, unless Apartheid is made the law of the land in Bolivia, it will become a reality sooner rather than later, as witnessed by the massive social demonstrations of 2003 and 2005, which toppled two presidents and forced a transitional government headed by the president of the Bolivian Supreme Court.

 

The leaders of the social groups that constitute the indigenous majority, in their isolation, have turned to radical anti-American, anti-capitalist and even trotskist and communist ideologies. For five decade, they have seen billions of dollars in foreign financing and aid going to the exclusive benefit of minority rulers. Considering the large investment that is being asked from the world community, like the recent debt relief by the G-8 nations, should it not be in the interest of the developed world to call for at least 50% participation of indigenous people in the running of the Bolivian government? To this end the developed nations should cooperate with the best training and education possible of the Bolivian indigenous population in the fiscal, administrative, commercial and technical management of their nation’s affairs. Bolivia has some of the richest natural reserves in the Western Hemisphere, including minerals, hydrocarbons, and agricultural commodities. It is also strategically located in the heart of South America, making it a natural hub for energy distribution, telecommunications, and transportation- to name a few. It is not good business to deal with the unstable minority-ruled political establishment of Bolivia. It is better to partner with a strong and stable majority government. It is in everyone’s interest to avoid a new Zimbabwe in South America. [ARRIBA]

 

Jaime Otero-Zuazo 

http://bolivia.indymedia.org/es/2005/12/24823.shtml

http://www.fondoindigena.net/noticiero/index.shtml?x=121