Muchos se preguntan: ¿cómo será el gobierno de Evo Morales Aima?, ¿quiénes serán los ministros? Aquellos acostumbrados a las reparticiones de puestos como resultado de coaliciones o parentescos conciben del proceso de conformación de un gobierno en términos obsoletos y oligárquicos. No lo pueden concebir de otra manera. Para ellos: les aconsejo abstenerse de continuar la lectura, los demás continuemos.

 

El novel gobierno de Bolivia tiene, en esta instancia, la histórica oportunidad y responsabilidad de conformar la primera administración, desde la fundación de la primera republica, que fielmente refleje la realidad auténtica de la nación. Políticamente, deberá procederse con la inclusión de los movimientos sociales como piedra angular del edificio estatal. Económicamente, se hace esencial el ajuste hacia una administración completamente abierta y transparente.

 

En la creación de su gobierno, la nueva administración deberá considerar la inclusión de los movimientos sociales como elementos de esencia orgánica en el gobierno, y no solo como una distribución apaciguadora de puestos políticos. Los ministerios mismos tendrán que ser reestructurados para reflejar las necesidades de todos los movimientos sociales. De esta manera, los movimientos sociales, en su conjunción, podrán dar a luz un novedoso gobierno nacional estable, representativo y funcional en Bolivia.

 

Es crucial organizar una estructura que permita el funcionamiento somático de los movimientos sociales dentro y no fuera del gobierno. La anatomía estatal será entonces el resultado directo de la justa y equilibrada injerencia real de los movimientos sociales, y no el modelo paternalista de antaño. El gobierno, de esta forma, irradiaría  de los movimientos sociales hacia fuera, y no de los doctrinarismos políticos estáticos hacia adentro, disminuyéndose así los errores históricos y la corrupción múltiplemente repetidos.

 

Abrir los presupuestos de la administración pública a plena vista del pueblo, nos permitiría un análisis más crítico y constructivo del manejo de fondos sociales. Los representantes de los movimientos sociales estarían a la cabeza de la administración de los fondos y capitales sociales, y podrán disponer de apoyo técnico y profesional, además de los recursos de una nueva generación de empleados públicos entrenados en trabajar como equipos eficientes, profesionales y orgullosos de servir al país. Cada sector social podrá seguir de cerca, sin audiencias vice-ministeriales, el destino y conducción de los capitales sociales y las políticas adjudicatarias que afectan a sus sectores en especial. Los representantes sociales, elegidos por sus propios movimientos, tendrán el deber de proteger los intereses, la adjudicación, y la administración de los desembolsos de estado sin intermediarios.

 

La cooperación y negociación entre los sectores sociales, para la adjudicación de capital social- en sana y productiva pugna-, será el principal motor de estabilidad y crecimiento económico del país. La fundamental labor económica del gobierno sería, entonces, la de incrementar la generación de capital de reinversión social al igual que comercial e infraestructural, con plena participación de los gobiernos regionales. La distribución social se administraría bajo la más estricta transparencia, monitoreándosela de cerca con auditorias internas y externas que aseguren la confianza de todos los sectores mancomunados. [ARRIBA]

 

Jaime Otero-Zuazo

http://www.bolpress.com/opinion.php?Cod=2005122112

http://www.redindigena.net/noticias/boletines/381.html#2

http://www.lastinfoo.com/evo-morales-12.phtml